lunes, 29 de abril de 2013

El paradigma sociocultural y las actividades pedagógicas mediadas por la tecnología digital.


Si desde un paradigma sociocultural el aprendizaje es conceptualizado como la apropiación y dominio de herramientas culturales valoradas de manera histórica por los miembros de una comunidad de práctica, ¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?

El paradigma sociocultural y las actividades mediadas por tecnología digital

La teoría  sociocultural de Lev Vygotsky, desarrollada a principios del siglo XX, ha cobrado vigencia en nuestros tiempos, y los principios del paradigma sociocultural centrado en pedagogías basadas en la participación social, tienen la premisa de que el desarrollo y el aprendizaje no son una construcción individual, sino que son el  resultado de una comunidad de práctica vinculada al uso de las herramientas culturales como el uso de la tecnología digital. Wenger, (2001).
Las herramientas digitales son un artefacto que crea contextos  de participación interactivos, que le permiten al individuo apropiarse del conocimiento y desarrollar habilidades asociadas al curriculum de una economía globalizada. Fernández Cárdenas (2009).
En conclusión desde la teoría sociocultural del aprendizaje tanto los alumnos, los maestros y la tecnología, se mesclan en un proceso de participación  social, inmerso en una comunidad de práctica como los denomina Wenger (2001), crean contextos de actividades pedagógicas donde el aprendizaje es posible, y donde el uso del lenguaje y  la creatividad son fundamentales para la negociación y participación uno a uno. Fernández Cárdenas, (2008).

Evaluación de las actividades pedagógicas mediada por tecnología digital

La evaluación de actividades pedagógicas, del aprendizaje, para el aprendizaje y desde el aprendizaje  dentro del marco sociocultural requiere de una auto-evaluación una co-evaluación y una heteroevaluación mediada por la tecnología, lo que genera cambios estructurales y modifica las prácticas tradicionales que se realizan en los modelos presenciales, y de una reflexión crítica de las prácticas que se realizan,  requiere de conocimiento, tiempo y capacitación por parte del docente para implementar métodos pedagógicos de evaluación por ejemplo: los portafolios de evidencia.
La evaluación de las actividades pedagógicas mediada por la tecnología digital le permite al alumno contar con una evaluación automática y una retroalimentación casi instantánea, por lo tanto el profesor descansa mucho de su labor evaluativa en la tecnología, lo que manifiesta una gran ventaja en las prácticas evaluativas. Barberà. (2006).
En la evaluación y en los entornos colaborativos dentro de una comunidad de práctica se observa que los participantes o integrantes de esta, se identifican con los foros, debates, hilos de discusión, blogs, iTunes U, twitter, wikis, entre otros,  con el objetivo de realizar un aprendizaje social y grupal, en este tipo de actividades no solo se evalúa el producto terminado, sino también el proceso de construcción del conocimiento.
En este tipo de evaluación colaborativo el profesor puede “evaluar” y dar seguimiento puntual a las aportaciones y colaboraciones de cada integrante y así evaluar de manera diferente a cada integrante, y también permite a los alumnos entrar en lo que Wigotsky denomina “zona de desarrollo próximo” (ZDP). Lacasa, (2002).
De la misma manera Gétrudix, B. y otros (2007) nos menciona que las herramientas digitales que median el aprendizaje y la evaluación se encuentran en un proceso de construcción de su propio lenguaje y que se necesita investigación y estudio para reconocer el impacto,  la difusión y la reusabilidad de determinadas herramientas multimodales.

Políticas instituciones y educativas que sustentan las actividades pedagógicas  mediadas por la tecnología digital y su evaluación.

El compromiso social con la educación es responsabilidad de las instituciones y de los gobiernos, (Unesco 2009). Debido a que estas instituciones son consideradas una comunidad de práctica educativa innovadora contribuyen al desarrollo y transformación de políticas educativas y a la construcción de sociedades de conocimiento. (Muñoz Sheridan, 2009).  Las sociedades del conocimiento se crean se desarrollan y evolucionan con la nueva revolución tecnológica en la  que hoy en día vivimos inmersos. Castells, (2003)  Estas políticas pueden ser, entre otras mencionadas por UNESCO (2009) son:
-Ofrecer educación para todos (EPT),  con el uso de comunidades de práctica virtuales y abiertas, que tengan acceso a una educación de calidad.
-Ofrecer planes y programas de estudio que doten a los alumnos de las  competencias y necesidades de un curriculum globalizado.
- Favorecer la infraestructura de las instituciones por parte de los programas gubernamentales y otorgar capacitación que permita a los docentes desarrollar nuevos sistemas de enseñanza-aprendizaje basados en los enfoques socioculturales actuales y contemporáneos.
-“La sociedad del conocimiento exige una diferenciación cada vez mayor de funciones dentro de los sistemas y establecimientos de educación superior, con polos y redes  de excelencia investigadora, innovaciones en materia de enseñanza y aprendizaje, y nuevas estrategias al servicio de la comunidad, solventadas por la utilización de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC).” UNESCO (2009).

Referencias
Barberà, E. (2006, Julio). Aportaciones de la tecnología a la e-Evaluación. RED.  Revista de Educación a Distancia, número. Recuperado el 29 de abril de 2013, de http://www.um.es/ead/red/M6.

Castells, M. (2003). La Dimensión Cultural de Internet. UOC. Andalucía Educativa. 36.

Fernández Cárdenas, J.M (2008). Thinking Skills and Creativity 3 (2008) 203–216. Elsevier revista de investigación disponible en línea desde 2008, Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO Zaragoza 1300 Sur Edificio Kalos Nivel A2. Despacho 235 64000 Monterrey. Nuevo León, Mexico. Recuperado el 29 de Abril de 2013 de Journal homepage http://www.elsevier.com/locate/ts c.

Fernández-Cárdenas, J. M. (2009). Las tecnologías de la información y la comunicación desde la perspectiva de la psicología de la educación. En J. Arévalo-Zamudio & G. Monterrey, México: Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO: Universidad Autónoma de Nuevo León.

Gértrudix Barrio, M., Álvarez García, S., Galisteo del Valle, A., Gálvez de la Cuesta, M. C. y Gértrudix Barrio, F. (2007). Acciones de diseño y desarrollo de objetos educativos digitales: programas institucionales.  Revista de Universidad y Sociedad del conocimiento, (pags. 4-25).

Lacasa, P. (2002). Cultura y Desarrollo. En P. Herranz Ibarra, & P. Sierra García, Cultura y Desarrollo (págs.17-50). Madrid: UNED.

Muñoz Sheridan, A. (2008). Factores implicados en la conformación de redes escolares con el soporte de un portal educativo: un enfoque de comunidades de práctica docente. Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO.

UNESCO, (2009) Conferencia Mundial sobre la Educación Superior-- 2009: La nueva dinámica de la educación superior y la investigación para el cambio social y el desarrollo. (Sede de la UNESCO “París” 5--8 de julio de 2009). ED.2009/CONF.402/2, recuperado el 29 de Abril de 2013 de http://www.unesco.org/education/WCHE2009/comunicado_es.pdf.

Wenger, E. (2001). Comunidades de práctica: Aprendizaje, Significado e Identidad. Barcelon: Paidós